VIÑA & “TERROIR”

PEÑAFIEL

RIBERA DEL DUERO

ESPAÑA

La selección de uvas con las que se elaboran los caldos proceden de viñedos familiares de variedades tempranillo y merlot, ubicados en el Pago de Valdestremero y en el Páramo de Peñafiel. En las edades de los viñedos encontramos un amplio rango superándose en algunos de ellos los cien años de edad.

El suelo es el origen del vino. Los distintos tipos de “terroir” con los que contamos así como sus cualidades dejan una marcada impronta en las uvas que hacen posible nuestros vinos.  Están formados por minerales, rocas, laderas, arcillas y microorganismos que tienen una relevancia clave en los caldos.

A partir de los cinco metros bajo tierra se encuentra y se gesta el nacimiento del alma APALAZ. En la variabilidad de nuestros suelos encontramos zonas franco arenosas que aportan aromas y brillantez, zonas con concreciones calcáreas que aportan delicadeza, finura y bouquet así como zonas arcillosas que aportan cuerpo y mayor concentración tánica a nuestros vinos.

Se respeta a la vid trabajando el 100 % de forma manual, se protegen con preparados naturales y se deja que sean los ciclos lunares los que marquen las fechas de labores y aplicaciones, respetando la savia y ritmo de la planta.

En el aclareo de racimos se dejan solo las partes superiores “los hombros” de los racimos seleccionados previamente en función de su estado, posición y orientación.

Se realiza una rigurosa selección del fruto seleccionando solo uno de cada diez racimos previamente seleccionados y cuidados. En la bodega se elaboran anualmente un máximo de 5.000 kg de los 50.000 kg de uva que se producen de media en los viñedos familiares.

Se vendimia de forma manual en cajas de no más de 10 kg de peso.

PAGO DE VALDESTREMERO

Se encuentra en una de las ubicaciones más privilegiadas de la Ribera del Duero, pudiendo ser catalogado de paraje natural.

Su inmejorable situación hace que se cree un microclima capaz de evitar cualquier imprevisto meteorológico, dejando que la vid siga sus ciclos naturales.

Los suelos del Pago cumplen con el óptimo de calidad para el cultivo de la vid al poseer un suelo pobre, suelto, y con buen drenaje.

En sus suelos predominan las zonas arenosas y arcillosas con concreciones calcáreas.

Entre las características del fruto obtenido destacan el equilibrio obtenido entre los porcentajes de azúcar y acidez contando además con un alto contenido polifenólico.

FINCA DEL PÁRAMO DE PEÑAFIEL

La unión de planta, suelo y altitud hacen única a esta finca, sin duda un gran tesoro dentro de la Ribera del Duero, es todo un privilegio poder contar con ella para la elaboración de cualquier caldo de calidad ya que asegura una analítica perfecta.

El suelo está constituido por alternancia de capas limosas y arcillosas con calizas y margas, de concreciones calcáreas. Sobre estas capas se encuentra un primer perfil pedregoso aportando aireación, drenaje, reflejando el calor y la luz hacia las plantas por el día y manteniendo el calor acumulado por el sol diurno por las noches.

Climatología de la zona: con pluviometría moderada-baja de unos 400 mm como promedio de lluvia al año con acusadas oscilaciones térmicas a lo largo de las estaciones.

 BODEGA APALAZ VIGNERON